Puerta rápida enrollable de PVC DMOX Industrial
Puerta rápida de PVC para flujo continuo en bodega.
Venta e instalación en todo México con ZCK.
Puerta rápida de PVC para flujo continuo en bodega.
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La DMOX Industrial es la puerta rápida enrollable de PVC estándar de la línea DMOX: abre hasta 2 m/s, cierra hasta 1.2 m/s y supera los 1,000 ciclos diarios en vanos de interior de hasta 6 × 6 metros. Es la cortina rápida directa, la de tráfico ordenado y bajo riesgo de golpe.
Cien viajes de montacargas al día por el mismo vano, cuarenta segundos de espera en cada uno. Es más de una hora diaria de operador detenido frente a una puerta: tres jornadas completas al mes tiradas en un hueco de la pared. Esa es la razón por la que existe la puerta rápida industrial.
Resuelve dos cosas al mismo tiempo. Abre cerca de diez veces más rápido que una cortina enrollable convencional, para que el tránsito no se corte, y cierra de inmediato para que cada zona conserve su ambiente. Casi todo el intercambio entre dos áreas —el frío que se va, el polvo que entra, la corriente que se cuela— ocurre mientras el vano está abierto; una puerta rápida reduce ese tiempo a un par de segundos y lo repite mil veces al día sin cansarse.
De las cinco versiones de la línea DMOX, la Industrial es la más directa: la cortina rápida enrollable de PVC estándar, para vanos de interior con tráfico ordenado y bajo riesgo de golpe —separación entre áreas de producción, pasos de carga ordenados y control de temperatura y polvo entre zonas—. Alcanza hasta 2 m/s en apertura y hasta 1.2 m/s en cierre, en vanos de hasta 6 metros de ancho por 6 de alto, con una frecuencia de operación que supera los 1,000 ciclos diarios: el ritmo real de un paso continuo de montacargas.
Lo que la separa de una cortina enrollable convencional no es el material, es para qué está construida. La lona es cloruro de polivinilo de alta resistencia de 1.2 milímetros, unida por soldadura de alta frecuencia para formar una superficie continua: impermeable, retardante a la flama, anti-UV y resistente al envejecimiento, en un rango de 30 grados bajo cero a 70 sobre cero. Los perfiles horizontales de aluminio le dan rigidez frente al viento —hasta escala Beaufort 10— y los sellos perimetrales con guardapolvo reducen la infiltración de aire y de polvo. El bastidor y las guías son de acero inoxidable, que es lo que aguanta la humedad, el lavado frecuente y los ambientes corrosivos.
A la DMOX Industrial también la vas a encontrar nombrada como cortina rápida, cortina rápida de PVC, cortina rápida enrollable, puerta de lona o puerta enrollable de PVC, y en inglés como high speed door o rapid roll door. Son la misma cosa.
| Modelo | DMOX Industrial — puerta rápida enrollable de PVC |
| Uso previsto | Vanos de interior con tráfico ordenado y bajo riesgo de golpe |
| Velocidad de apertura | Hasta 2 m/s |
| Velocidad de cierre | Hasta 1.2 m/s |
| Frecuencia de operación | Más de 1,000 ciclos diarios |
| Medida máxima de vano | Hasta 6 m de ancho × 6 m de alto |
| Lona | Cloruro de polivinilo de alta resistencia, 1.2 mm de espesor, unido por soldadura de alta frecuencia en una superficie continua |
| Tratamientos de serie | Impermeable, retardante a la flama, anti-UV y resistente al envejecimiento |
| Rango térmico de la lona | -30 °C a +70 °C |
| Tratamientos opcionales | Antiestático y antiséptico (se piden aparte) |
| Refuerzo de la lona | Perfiles horizontales de aluminio |
| Resistencia al viento | Hasta escala Beaufort 10 |
| Bastidor y guías | Acero inoxidable |
| Sellado | Sellos perimetrales con guardapolvo |
| Accionamiento | Motor con inversor de frecuencia y encoder absoluto |
| Alimentación | Monofásica, 220 V |
| Grado de protección | IP55 |
| Seguridad | Sensores que detienen el descenso al detectar persona, montacargas u objeto en la trayectoria de cierre. Incluidos de fábrica y activos en cada ciclo. |
| Operación sin energía | Destrabe manual con manivela; con cadena, opcional |
| Visibilidad | Admite ventanas transparentes en la lona |
| Integración | Control de acceso y PLC. La señal del sistema de detección de incendios se integra como opción del proyecto. |
La medida final, el sistema de accionamiento y los opcionales se definen en el levantamiento, con el vano y el tráfico reales de tu nave.
Su lugar natural es la bodega, la nave industrial y el centro de distribución: el vano interior que divide dos áreas del mismo edificio —entre producción y almacén, o en la frontera de una zona que necesita mantenerse controlada mientras la gente y el producto siguen cruzando—.
El error más común es pedirle a la puerta el trabajo de otra: alguien pone una Industrial en el acceso que da a la calle porque le vendieron velocidad, y a los pocos meses tiene un vano que no cierra de noche y una lona peleando contra el viento. La puerta hace bien lo suyo; simplemente ese no era su trabajo, y para ese vano había otra de las cinco.
Ninguna puerta es buena o mala: hay puertas que hacen el trabajo que se les pidió, y puertas a las que se les pidió el trabajo equivocado.
Si el paso ya recibe golpes y la cortina actual se rompe seguido, la autorreparable convierte ese paro recurrente en nada: la lona se libera de las guías en lugar de rasgarse y vuelve a engancharse sola en el ciclo siguiente. Es también la versión para alimentos, farmacéutica, hospital y cuartos limpios, porque la cremallera elimina la separación entre lona y guías. Y es la más veloz de la línea, hasta 4 m/s.
Frontera con una diferencia de temperatura real —almacén frigorífico, cuarto de enfriamiento, congelador—: ahí va la Cold, no la Industrial. Opera hasta 25 grados bajo cero, con lona de doble capa rellena de lana de roca de 20 a 40 mm y un dispositivo anticongelante que mantiene el sistema con calor para que los componentes no se bloqueen.
Cuando el vano pasa de 6 × 6 m o está en una zona de alta presión de viento, y no hace falta que además cierre el inmueble. Varillas de aluminio de alta resistencia atraviesan la lona y la sostienen ante la ráfaga. Es la más grande de la línea, hasta 8 m de ancho por 7 de alto, y resiste hasta escala Beaufort 12. A cambio abre más despacio, hasta 1 m/s.
Vanos exteriores donde se busca aislamiento térmico y acústico además de seguridad, sin perder velocidad. Es la única sin lona: duelas rígidas de aluminio de 40 mm rellenas de poliuretano, con hasta 25 decibeles de atenuación y resistencia al viento hasta escala Beaufort 12. Y al no llevar lona, no hay consumible que reponer.
Hay dos casos en los que ninguna puerta rápida es la respuesta. Para el cierre nocturno o perimetral hacia la calle, lo que toca es una cortina de acero o seccional —con la rápida adentro, si además necesitas flujo—. Y en un vano que se abre cinco veces al día no hay ciclos suficientes para justificar la diferencia frente a una cortina convencional. Si ese es tu caso, te lo decimos: también instalamos cortinas de acero y cortinas de andén, así que no tenemos por qué empujarte a la más cara.
Levantamos el vano completo: ancho y alto libres, qué vehículo lo cruza, cuántos ciclos al día y qué ambiente separa. Con esos datos quedan definidos la versión, el tamaño y el sistema de accionamiento. Con 30 años de experiencia, suministramos e instalamos las cinco líneas DMOX con personal propio. La instalación se cotiza aparte del equipo, y el tiempo de entrega se confirma en tu cotización.
Una puerta rápida rinde lo que se le da, y aquí el calendario está claro: cada seis meses en interior limpio con tráfico moderado, cada cuatro en ambiente agresivo —polvo, humedad, químicos— o con tráfico alto. En cada visita se revisa la tensión y el estado de la lona, la alineación de las guías, los sellos perimetrales y el guardapolvo, los sensores y la fuerza de cierre.
El equipo lleva garantía de fábrica y la mano de obra la respaldamos nosotros; el plazo y la cobertura se confirman en tu cotización.
Preferimos decírtelo desde el principio en lugar de que lo descubras al tercer año: la lona es la parte que trabaja y la que se cambia cuando toca, igual que la banda de un motor o la llanta de un montacargas. El PVC viene tratado anti-UV y antienvejecimiento, así que aguanta; cuánto dura depende de los ciclos diarios, del ambiente que enfrenta y de los golpes que recibe. Vale la pena contemplarlo desde la cotización.
Es la puerta rápida enrollable de PVC estándar de la línea DMOX: accionamiento automático, lona de 1.2 mm y apertura de hasta 2 m/s, para el vano de interior que separa dos áreas del mismo edificio con tráfico ordenado y bajo riesgo de golpe. Su lugar es la bodega, la nave industrial y el centro de distribución, donde el paso continuo de montacargas y la separación de ambientes —temperatura, polvo, corrientes— no admiten una puerta lenta. También la vas a encontrar nombrada como cortina rápida, puerta de lona o puerta enrollable de PVC, y como high speed door o rapid roll door en las fichas del fabricante. Si lo que buscas es el panorama de la categoría completa, lo explicamos en qué es una puerta rápida industrial.
Hasta 2 metros por segundo en apertura y hasta 1.2 m/s en cierre, cuando la instalación lo permite: cerca de diez veces más rápido que una cortina enrollable convencional. La velocidad real depende del tamaño del vano. La frecuencia de operación supera los 1,000 ciclos diarios, que es lo que exige un paso continuo de montacargas. Si necesitas más velocidad, la versión Hermetic llega hasta 4 m/s.
Depende del castigo que reciba el vano y de cuánto necesites sellar. Para interior con tráfico ordenado y poco riesgo de golpe, la DMOX Industrial resulta suficiente y es la alternativa más directa. Para paso intenso de montacargas, o para un área donde la higiene exige un sellado sin separación entre lona y guías —alimentos, farmacéutica, hospital, cuarto limpio—, conviene la autorreparable DMOX Hermetic, que además es la más veloz de la línea. Las dos llegan a vanos de hasta 6 × 6 m, así que el tamaño no decide entre ellas.
Una puerta rápida está construida para operar, no para cerrar la nave por la noche. En un vano interior eso ni se nota; en uno que da a la calle sí. La mejor decisión suele ser poner a cada puerta a hacer lo suyo: la rápida adentro para el flujo del día, una cortina de acero afuera para el cierre. Si prefieres que la propia puerta rápida aporte ese cierre, la versión Armor es la solución, con duelas rígidas de aluminio de 40 milímetros. Y si el vano es exterior, grande y expuesto al viento pero no necesita seguridad, la WideSpan resiste hasta escala Beaufort 12.
A mano. Lleva destrabe manual con manivela, y se puede pedir también con cadena, de modo que una falla eléctrica nunca te deja el vano bloqueado. La puerta opera con alimentación monofásica de 220 V y tiene grado de protección IP55.
Sí, de eso se encarga el sistema de accionamiento, que se elige junto con la puerta: detecta el paso, la hoja sube y baja sola, y el operador ni frena ni se baja del montacargas. Es la pieza que convierte la velocidad en tiempo recuperado. Encima de eso, el controlador puede integrarse al control de acceso o al PLC que ya corre en la planta, para que la puerta obedezca una lógica —quién tiene permiso de cruzar ese vano, o en qué momento de la línea le toca—. Y aparte del accionamiento, la puerta trae de fábrica los sensores que detienen el descenso si alguien o algo está en el paso. Eso viene incluido, no es un opcional.
No existe un precio de lista, porque el costo lo define el vano y lo que va a cruzarlo: el ancho y el alto libres, el tipo de vehículo, los ciclos por día, el ambiente que separa y la activación que necesita. Sobre el equipo hay dos partidas que conviene tener claras desde la cotización: la instalación, que ejecuta personal de ZCK y se cotiza aparte, y la lona, que es la pieza de servicio y se repone cuando toca. Frente a una cortina enrollable convencional, la DMOX Industrial trae motor con inversor de frecuencia, encoder absoluto, guías de acero inoxidable y sensores de seguridad de fábrica: es un equipo más completo y la inversión inicial lo refleja. Lo que la paga son los ciclos, así que la propuesta se elabora con las medidas y el tráfico reales de tu vano, no con un catálogo.
Abre cerca de diez veces más rápido —hasta 2 m/s— y está construida para repetirlo más de 1,000 veces al día. La lona es cloruro de polivinilo de alta resistencia de 1.2 mm, soldado a alta frecuencia en una superficie continua, con perfiles horizontales de aluminio, sellos perimetrales con guardapolvo, y bastidor y guías de acero inoxidable. Y trae de fábrica lo que la cortina convencional no lleva: motor con inversor de frecuencia, encoder absoluto y sensores que detienen el descenso ante una persona, un montacargas o un objeto. Lo que la separa no es el material, es para qué está construida.
Las cinco versiones de la línea DMOX —Industrial, Hermetic, Cold, WideSpan y Armor— con sus especificaciones completas, para que elijas la que corresponde a cada acceso de tu nave.
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